Guía: ir a Machupicchu con bajo presupuesto 2


Con el tiempo que llevamos de viaje, pude comprobar que no todos los viajes tienen que ser caros. Y Machupicchu no es la excepción. No conozco la fórmula para ir gratis, pero hay alternativas que pueden bajar considerablemente el precio y volverlo mucho más accesible. Todo depende de la voluntad que tengas para organizar tu propio viaje (y para caminar), o si te gana la fiaca y decidís pagar el paquete turístico completo que te (convierte a vos en paquete y te) lleva y te trae.

Visitar lugares muy turísticos en temporada baja ya es un buen comienzo

Mi primera visita al Machupicchu fue en enero de 2013, y la segunda fue con Lean, a fines de octubre de 2014. Las dos veces fue temporada baja, ya que la temporada alta en Machupicchu es entre abril y octubre, que es la temporada seca. Muchos van a intentar convencerte de que la lluvia te va a impedir ir en otros meses, los de temporada baja (y más baratos).

Antes de salir tuve que escuchar tantos mitos de gente que fue en temporada alta, o peor, que “le contaron cómo era” y quería convencerme de ir en otra fecha, que me gustaría desterrar esas falsas creencias de una vez para que no te pase lo mismo.

Mito I: cierra en enero porque es la época de lluvias

Nunca sufrí tanto la lluvia, es cierto, si vas en enero andá preparado para mojarte, pero Machupicchu estaba abierto y no tuve ningún problema para comprar mi ticket, para llegar, ni para entrar.

Mito II: no conseguís entrada o tenés que sacar la entrada con meses de anticipación

En enero de 2013 llegué a Cusco y a los dos días fui a comprar mi entrada, apuradísima por el miedo que me había hecho tener mucha gente de que estuvieran agotadas. Hice una cola de menos de media hora y la compré. Cinco días más tarde estaba en el Machu. Si planeás tu viaje con mucha anticipación y podés sacar la entrada meses antes, genial, pero no creo que te quedes sin ir por no hacerlo (al menos en temporada baja). Nosotros íbamos chequeando la disponibilidad en la página web, que te dice cuántos cupos quedan para cada fecha.

Mito III: te morís de calor

Este es el que más gracia me causa. Me lo dijeron antes de que saliera de viaje mochilero por primera vez y me lo creí al 100%. Iba dispuesta a freirme de calor en La Paz, Uyuni, Villazón, Machupicchu, etc. La realidad es que no fue así ni por asomo. En ninguna de esas ciudades sufrí más el calor que en el subte D un lunes a las 13:00h (en Buenos Aires capital). El calor porteño sigue siendo diez veces más sucio e insoportable. De hecho, en varias de esas ciudades pasé mucho frío, en especial por la noche. Son lugares a muchos metros sobre el nivel del mar y con gran amplitud térmica. Podés andar al mediodía de manga corta, a la sombra necesitar un buzo, y que a la noche no te alcancen las frazadas.

Sí es cierto que el sol pega, hay que usar protector solar, y específicamente en el Machupicchu el clima es un poco pesadito por la humedad. Después de todo, el camino es selvático, o sea que hace calor como para andar en short y musculosa (untado en repelente, obvio), pero se aguanta.

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Para ser justa, así como enumero los mitos, estaría bueno también admitir las verdades que descubrí estando allá. Fueron cosas que me mencionaron, principalmente en Perú, y a las que hay que prestar atención si no vas con un tour.

Verdad I: la temporada de lluvias es… lluviosa…

La primera vez que fui me avisaron que podía llover, así que me compré un pilotín (los venden por todo Cusco. Encontrás de todos los precios, hay que investigar un poco antes de comprar para que no te maten) y pensé que estaba salvada. Cuando llegué al pie del Machupicchu tenía una hora de subida por delante hasta la entrada. Se largó una lluvia fortísima tan de repente, que para cuando saqué el piloto de la mochila y me lo puse, ya me había empapado. Además, a lo largo de la subida me entraba el agua por las mangas y me humedecía todavía más la ropa. Sirvió para proteger la cámara de fotos, que me guardé en la cintura adentro de toda la ropa posible. Pero lo ideal hubiera sido tener además una funda para la mochila (una bolsa de consorcio puede servir) y guardar lo de valor ahí, a salvo de la lluvia. El agua me acompañó durante toda la subida hasta la entrada y también en el ascenso al Wayna. También continuó como llovizna cuando recorrí las ruinas. Todo el día, sí.

Verdad II: cuidado con los derrumbes

La lluvia también es la causante de los derrumbes. Durante la temporada de lluvias, de diciembre a marzo o abril, permanentemente hay caídas de rocas de las laderas de las montañas que imposibilitan el paso de los vehículos y complican la llegada a las ruinas. Con eso me encontré la segunda vez que fui al Machu, y con Lean tuvimos que descender una ladera deslizando. La pasamos mal.

Verdad III: hay que pagar la entrada

Te parecerá increíble esta aclaración. A mí también me parecía innecesario remarcarlo hasta que conocí a algunas personas que intentaron “colarse”. No solo no es buena idea porque hay mucho camino hasta allá (desde Cusco son unas diez horas hasta Aguas Calientes) como para no poder entrar, sino que no te podés arrepentir y pagar la entrada ahí mismo. Uno de esos casos fueron unos chicos que conocí en Bolivia: lograron entrar y caminar cinco minutos, la policía los encontró, los sacó y los demoró más de tres horas antes de mandarlos de nuevo a Cusco. Mal negocio, ¿no?

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Preparativos

¡Por fin nos vamos! Después de tanta vuelta te decidís a ir a ver qué onda ese lugar del que tanta gente habla (bien y mal). Entonces hay que empezar por…

La entrada

Lo primero que hay que hacer es sacar la entrada. Las dos veces que fui la saqué en Cusco y apenas unos días después entré a las ruinas. Podés comprarla en la oficina del Ministerio de la Cultura de Cusco o hacer una reserva por internet (que, ojo, tiene solo seis horas de validez) y luego ir con el comprobante a un banco en Perú y pagar.

Hay un descuento para estudiantes si te sacás la tarjeta Isic. Yo no la tengo, pero sé que el descuento es interesante y la tarjeta es barata o incluso gratis (algunas universidades privadas te la dan, por ejemplo).

Cómo llegar desde Cusco

Desde Cusco podés tomar el tren que te deja “en la puerta”(hasta Aguas Calientes). Eso sí, el pasaje te sale más caro que la entrada a Machupicchu (aprox. S./ 159).
La otra versión es la de tomar buses desde la ciudad de Cusco. Antes de Machupicchu hay dos ciudades: Santa María y Santa Teresa. Para salir de Cusco hay que tomar un taxi hasta la terminal desde donde salen los buses a Santa María. Ojo con el precio del taxi, siempre preguntale antes a un local cuánto le cobran a él y después regateale al taxista. Todos intentan aumentar unos soles por el acento de turista.

Desde esa terminal tomás una combi a Santa María, que tarda unas cuatro o cinco horas y cuesta S./20. Las combis salen muy seguido, y sin horario fijo, cada vez que una se llena, arranca. También hay buses (de los grandes) que son un poco más baratos (cinco soles aprox.) pero sí tienen horarios determinados.

Al llegar a Santa María podés tomar un taxi* hacia la hidroeléctrica por S./10.
*(estos taxis son distintos a los comunes. A estos autos se les llama “taxi colectivo”, cobran por persona y no salen hasta llenarse con cinco o hasta seis pasajeros.)
También hay un bus directo de Cusco a Santa Teresa, es un poco más caro, y sale desde más lejos. Podés averiguar en Cusco dónde tomarlo.

Aclaración 1: los taxi colectivo desde Santa Teresa ya no salen después de que parte el último tren desde la hidroeléctrica hacia Aguas Calientes. Durante el día, llevan a mucha gente a la hidro a tomar el tren, y allí recogen a los que están volviendo desde Machupicchu a Santa Teresa. Una vez que sale el último tren no suele ir nadie para ese lado, así que entre las 16h y las 17h cortan. A la ida, esto no parece un problema, podés dormir en un hospedaje en Santa Teresa y salir temprano al otro día. Pero es importante tenerlo en cuenta para la vuelta, cuando caminás por las vías hasta la hidroeléctrica.

Aclaración 2: a muchos les preocupa la altura. Si venís subiendo por tierra ya te estuviste adaptando. Si, en cambio, venís en avión desde Lima, u otro lugar, y encima tenés pocos días, a tu cuerpo le va a costar más sobrellevar la altura.
Encima, para ambos casos, el camino desde Cusco hasta Machupicchu alcanza puntos muy altos, y la ruta es en ascenso y sinuosa. Por eso, algunos consejos para combatir el sorojchi o mal de altura:

Tomá Sorojchi pills u otra marca para el mal de altura. Se consiguen en todas las farmacias de Perú.

Si sos como yo, y no te gusta tomar mucha pastilla, podés:

tomar té de coca, comer caramelos de coca, mascar las hojas.

Y, ya sea que te empastilles o no, los primeros días en la altura comé liviano, dormí bien, hidratate mucho, no hagas demasiado ejercicio, ni esfuerzo y tenele paciencia a tu cuerpo hasta que se adapte a las nuevas reglas de juego.

Un consejo adicional que aprendí después de sentirme mal unas cuantas veces, es que no viajes en bus con el estomago vacío. Las veces que me subí a un bus con hambre la pasé mal y como se me revolvía el estómago no quería comer. ¡Error! Si comés algo livianito (una fruta o un poco de pan) viajás mejor.

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Y desde la hidroeléctrica, ¿qué?

La hidroeléctrica es la última parada. Desde acá tenés que caminar siguiendo las vías del tren. Es bueno salir temprano de Cusco para llegar de día a la hidroeléctrica y hacer la caminata cuando todavía hay luz natural.

El camino solo es un poco confuso al principio. Hay varios lugares de comida cerca de la hidroeléctrica, y sus dueños pusieron flechas que indican el camino… ¡a su restaurant! Hay que seguir las vías al principio, en un momento se juntan con otras y unas doblan a la derecha, hay que estar alerta para doblar y ahí seguir esas vías durante horas (siempre te cruzás con algún grupo para preguntarle). Si caminás por siete kilómetros y medio (aprox.) llegás al pueblo de Aguas Calientes. Ahí hay alojamiento y varias opciones para comer. Es adonde llega el tren, así que los precios son un poco caros.

La alternativa a Aguas Calientes

El plan alternativo a Aguas Calientes es el que hice las dos veces que fui. Una media hora de caminata antes de Aguas Calientes hay un jardín botánico que se llama Los jardines de Mandor. Además de ser un botánico tiene un restaurant, habitaciones para alojarse y sector para acampar. Es más barato que Aguas Calientes. Los precios no son muy distintos a Cusco, pero la realidad es que está en medio de la nada y podrían ser mucho menos razonables. Además, el lugar está lleno de hermosos árboles y flores con sus nombres, y, si te dan las piernas, podés hacer una caminata de una hora hasta las cataratas de Mandor.

La principal ventaja que tiene es que si querés ir caminando desde ahí hasta el Machupicchu solo avanzás un poco la mañana siguiente (tempranito…) y doblás a la derecha en un puente donde controlan tu ticket para el ingreso y de ahí subís una hora hasta la entrada al Machupicchu. Si, en cambio, fuiste hasta Aguas Calientes, tenés que desandar tus pasos a pie hasta el puente, o tomar un bus.

La realidad es que la mayoría de los que llegan a Aguas Calientes toma un bus que cuesta (nada menos que) S./ 29 y sale desde ahí. Ese es el único motivo por el que vale la pena seguir hasta Aguas Calientes. Muchos dicen que el pueblo es bonito y se justifica la visita, yo fui y nada me llamó mucho la atención (como para caminar media hora más, además de todo lo que ya vas a andar).


Resumen del camino a pata (sin tren, ni bus de ascenso a Machupicchu)

-Bus a Santa María
-Taxi colectivo a Santa Teresa
-Taxi colectivo a hidroeléctrica
-Caminar por las vías aproximadamente siete kilómetros
-A la derecha están Los jardines de Mandor (de día se ve muy fácil, de noche hay que estar atento y con linterna)


Por fin Machupicchu

Ahora hay que madrugar. Con la entrada al Wayna* en el primer turno salimos a las 5am de Mandor.

El restaurant de Mandor a esa hora está cerrado, nosotros habíamos llevado comida: frutas y barritas de chocolate Sublime. Con eso desayunamos y tuvimos algo para picar en el ascenso.

Sin embargo, en Mandor podés pedir la noche anterior que te preparen unos sandwichs para el almuerzo en las ruinas, y te llevás la viandita.

Desde Mandor, tenés que avanzar media hora (aprox.) por el camino por el que llegaste y cuando se bifurca: derecho las vías continúan, y a la derecha hacia abajo se abre un camino, doblás por el camino. (Si ves carteles de “prohibido seguir caminando” o peor, si te metés en un túnel, ¡te pasaste y estás yendo a Aguas Calientes!) Un guardia controla tu ticket y cruzás un puente. Enseguida empezás a ver flechas que indican tu dirección, y ¡a subir!

Durante una hora vas ascendiendo por escalones de piedra. Es intenso, pero una hora alcanza bien esforzándote y con algunas paraditas.

Nosotros llegamos a las 7:30am a la entrada de Machupicchu. De nuevo un control y entrás a la ciudadela. Ni foto, ni nada, tenés que cruzarla rapidito para llegar a la entrada del Wayna Picchu y de ahí, cuarenta y cinco minutos de ascenso.

*¿Wayna o no Wayna?

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Es una montaña que está al lado de las ruinas. Tiene 2720 msnm y vos subís hasta su cima para tener una vista inigualable de la ciudadela. Para mí, el Wayna Picchu es lo mejor de toda la aventura. Cansa mucho, y si encima hacés todo en modo bajo presupuesto, caminando a lo loco, cansa mucho más, pero lo vale.

La entrada es más cara, sale S./152 contra S./128 de la entrada común. Pero la verdad es que este precio ya es un numerito, y para mí esos S./24 hacen la diferencia.

Para acceder ofrecen dos horarios: a las 8am y a las 10am. Por día entran solo dos grupos de doscientas personas. Yo fui las dos veces a las 8am. La primera vez elegí ese horario porque me habían dicho que en el turno de las 10am se llenaba de gente (los recién llegados de las 10am y los rezagados de las 8am) y no se podía ver nada. Al ir a las 8am solo están las doscientas personas de ese turno. Sin embargo, la primera vez que fui hubo una densa niebla hasta poco antes de las 10am. A esa hora viene un guardia y te llama para que bajes y le dejes el lugar al turno siguiente, ¡pero yo apenas empezaba a sacar fotos!

La segunda vez fui en octubre y me la jugué por que la lluvia y la niebla no fueran tan malas, y así fue. Pudimos ver todo el paisaje como desde las 9am, que es más o menos cuando llegás a la cima empezando a las 8am (se calculan de cuarenta y cinco minutos a una hora de subida).

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La más alta es la montaña Waynapicchu.

¿Cuánto tiempo dedicarle…

…a Cusco?

No todos los que van a Machupicchu han renunciado a sus vidas como las conocen y se largaron a vivir viajando. De hecho, la primera vez que fui tenía una fecha tan ajustada, que pasé de Salta a Bolivia y de ahí a Perú y dejé Jujuy para la vuelta para asegurarme de llegar a Cusco.

Esta ciudad me encantó, y las dos veces me quedé más de lo que planeaba. La primera vez estuve cinco días paseando, conociendo y viendo llover. Es una ciudad hermosa, tranquila y atrapante a la vez. La segunda vez estuve nueve días. Igual, me atrevería a decir que hasta con tres días se puede visitar si estás muy corto/a de tiempo.

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…a Machupicchu?

La primera vez salí temprano a Santa María y, en el día, llegué a Santa Teresa, donde dormí. Al otro día fui a la hidroeléctrica, caminé y dormí otra noche. Al tercer día fui a Machupicchu y esa misma tarde volví caminando por las vías y dormí en Santa Teresa. Rindió, sí, pero fue demasiado intenso…

La segunda vez fui a Santa María, a Santa Teresa y a Mandor de un tirón, el mismo día. No solo fue demasiado agotador, sino arriesgado. Nos frenó el derrumbe y podríamos no haber llegado a Machupicchu, ya que teníamos la entrada al día siguiente.

Diría que se puede hacer todo en, mínimo, cinco días. Y que en diez o quince se puede tener una experiencia genial y relajada a la vez, e incluso hacer el Valle Sagrado.

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Todos los precios son de octubre de 2014 y, a menos que diga lo contrario, son por persona:

Entrada a MP S./150
Hostel en Cusco: Carmen Alto S./25
Taxi desde terminal a hostel S./8 (los dos)
Pilotines de lluvia S./5
Almuerzo S./4
Taxi a terminal para Santa María S./5 (los dos)
Bus a Santa María S./25
Taxi colectivo a Santa Teresa S./9
Taxi colectivo a hidroeléctrica S./10 (la vuelta puede ser más cara si no se llena, pagamos S./15)
Alojamiento en Mandor S./30
Sándwich en restaurant de Mandor S./3,5
Guía dentro de Machupicchu S./20
Baño en Machupicchu S./1,5


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2 Comentarios en “Guía: ir a Machupicchu con bajo presupuesto