El fin de un viaje… y de un amor 8


Lo primero que pienso es en todo lo que va a cambiar. Sostengo la respiración por unos segundos para ver si así el tiempo para, la cabeza para, y todo se siente igual. Pero nada es igual, y no lo es hace meses.

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Me dijeron antes de salir que este viaje sería una prueba de fuego, que después de esto íbamos a estar juntos siempre, o nos íbamos a separar y seguir caminos separados. Pero no me dijeron qué pasaba si lo pasábamos todo y nos separábamos justo al final. Menos me dijeron qué pasaba si cuando nos separábamos todavía nos seguíamos amando.

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¿En qué categoría entra haber pasado “la prueba de fuego” juntos y separarnos cuando termina este viaje? Y especialmente, ¿qué significa terminar en un tal vez volvamos a estar juntos?, en ¿somos amigos, seguimos viviendo juntos, seguimos estando para el otro?, ¿es siquiera terminar?

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Y, ¿hay algo más confuso que el hecho de que somos mucho más que novios? Este viaje nos unió en muchos más sentidos que un noviazgo. Somos amigos, somos familia, los dos confiamos en el otro más que en cualquier otra persona en el mundo. Hemos pasado situaciones juntos como pareja, pero también como compañeros de viaje y amigos, hoy hay mucho más entre nosotros que un noviazgo. Vivimos juntos cosas que nos cambiaron la vida a los dos, nos apoyamos en nuestros miedos más profundos, compartimos nuestros momentos más vulnerables, más fuertes, más felices.

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Ninguno de los dos quiere, ni puede, terminar esa parte de la relación. Quizás no pasemos más todo el día juntos, quizás no durmamos más en la misma cama, pero hay todo un amor mutuo que no se termina.

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Nadie me habló de las medias tintas. A todos nos gusta pensar en blanco y negro, porque es más fácil. “Cambio o no cambio, estamos juntos o no lo estamos, te amo y quiero estar con vos, o no te amo y no quiero estar con vos”.

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Tuvimos momentos malos…

La vida es mucho más gris de lo que queremos, todo es término medio. Voy a llegar a México pero ver solo un par de lugares, ¿eso significa que triunfé y cumplí mi objetivo, ¿o que fracasé?

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¿Y qué tal si… me cago en todo y pongo yo las reglas? Si algo me enseñó este viaje es que de todo lo que aprendí antes sobre la vida, la seguridad, la libertad, y el mundo, medio que me tengo que olvidar y reaprender todo de cero, así que, ¿por qué no aplicar esas reglas para esto? ¿Por qué no crear la relación que quiero tener?, o “no-relación”, lo que sea.

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¿Por qué no crear la vida que queremos tener? Olvidarnos de todas las reglas que nos impusimos y ver lo libres que somos. Puedo pensar que mi plan era volver a Buenos Aires a vivir con el papá de Lean, y si no tengo eso, no sé dónde voy a vivir. Y lo pienso mientras estoy viviendo en un hostel haciendo un voluntariado… o sea que puedo conseguir mi lugar donde vivir y tener un trabajo al mismo tiempo.

Puedo elegir dónde hacerlo, y si no sé si en Tigre o en Buenos Aires capital, ¿qué si lo hago en otra provincia?, …en otro país… Uruguay siempre estuvo en mi corazón y apenas pasé ahí unos días, se siente como una cuenta pendiente, y quizás el momento esté cerca.

No estoy sola, estoy conmigo, y, a diferencia de antes, esta vez no tenemos que decidir de a dos, tengo yo la última palabra.

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Muchas cosas cambian, y algunos sueños se desvanecen

¿Para qué mentirme? También necesito volver y pasar una semana tirada llorando. Y déjenme un vaso de agua al pie de la cama y un balde para el pis, porque ni al baño pienso levantarme. Eso también es cierto, porque somos matices, contradicciones y términos medios que fluyen constantemente, y más en tiempos de cambio, somos una pero mil personas a la vez.

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Todo tiene que pasar a la vez. Tenemos que tomar esta decisión cuando estamos al final del viaje, cuando queremos volver, cuando tenemos los ojos reventados de tanto ver y ya no estamos mirando. Necesitamos resolver qué vamos a hacer con todo lo que recogido en estos casi dos años.

Definitivamente eso influye con ya no poder estar juntos. Con mirarnos cada uno hacia adentro, y ver cómo en cuantos aspectos no nos gustamos. Con ver todo lo que nos cambió el viaje, todo lo que no nos pudo cambiar, con ver todas nuestras posibilidades y a la vez no tener en claro qué queremos hacer.

Después de 16 países, materialmente solo conservo un par de monedas, algunas piedritas, cuadernos, bombachas y un par de remeras que me compré cuando las mías se terminaron de romper. Pero mi cabeza late con toda la información que tiene adentro, y necesito masticarla por un tiempo antes de figurar qué hago ahora. No puedo calcular todo lo que está pasando adentro de mí, pero necesito estar estática un tiempo para dejar fluir el proceso. Necesito que todo esté quieto e igual a mi alrededor, para que mi interior, de a poco, deje de moverse tanto, que se ponga en orden.

¿Es una crisis? ¿Es un no saber quién soy, qué quiero hacer, dónde estoy parada? Sí y no, de nuevo, gris. No es la misma crisis que antes de salir, en que iba a probar esto porque lo anterior, que era lo único que conocía, no me cerraba. Ahora conozco mis opciones, ya no me la cuentan, sé lo amplio que es el mundo y lo infinitos que somos y cuán lejos podemos llegar. Ahora solo tengo que poner todo sobre la mesa, hacer distintas combinaciones, y elegir mi camino a partir de ahora, y quién sabe por cuánto tiempo. Pero, a diferencia de cuando me subí a ese bus llorando, ahora sé, no es que de nuevo no tengo nada, tengo todo, y solo me queda decidir.


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8 Comentarios en “El fin de un viaje… y de un amor

  • Magalí

    Me emocioné hasta las lágrimas. A veces sin viajar y cambiar el lugar físico, quedandonos dentro de la misma casa pasa todo eso, ese terremoto que nos deja parados sobre um pie tratando de hacer equilibrio, viendo para que lado caer no?

  • Priscilla Mora Flores

    Agus, me encanta leerte, y este viaje se queda con ustedes para siempre. Uno regresa a su tierra, y esos cambios que han ocurrido adentro de uno se empiezan a evidenciar. Mirar todo con ojos distintos, con una mente mucho mas abierta. Lo tienen todo chicos. Vivir con lo menos es lo más, es libertad. Un abrazo desde Costa Rica.

    • Agus Autor

      Confío en lo que decís. Todavía es difícil tomar distancia y ver con más claridad, pero sé que cuando volvamos va a caer todo junto… Gracias como siempre, abrazos!!!

  • Flor

    Agus, me acuerdo cuando los descubrí hace justo un año en Couchsurfing y les escribí por mis ganas de viajar como ustedes con mi, en ese entonces, pareja… Los leía y ya me imaginaba mis aventuras como las suyas, y pensaba que algunos amores no mueren nunca. Pero también se terminó, incluso antes de viajar, y si bien no es la misma situación, me imagino cómo te debés sentir… Quería decirte que todo pasa, que muchas veces se tienen que terminar ciertas cosas para darle lugar a muchas otras nuevas, y hasta mejores! Que no decaiga ese espíritu aventurero, que te va a llevar a miles de lugares increíbles, por dentro y por fuera de vos! Te mando un abrazo y ánimos para superar esta etapa que duele un montón, pero que es necesaria. Y te recomiendo, por si no lo leíste aún, el libro Comer, Rezar, Amar; es mucho más profundo que la peli y tiene muy lindos mensajes 🙂
    Toda la mejor! :*

    • Flor

      Bueno, la más colgada del mundo, acabo de ver que el post es re viejo jaja espero que ya estés mucho mejor y me voy a poner a leer el blog así me actualizo un poco 🙂

    • Agus Autor

      Hola Flor!
      Gracias por tus palabras y por la fuerza!! 😀
      Voy a tener en cuenta la recomendación del libro, hasta ahora solo vi la peli.
      Y bueno, tendremos que esperar y ver qué cosas lindas pasan de ahora en más!!!! 🙂